Come bien. Una dieta sana y equilibrada contribuirá a que tu piel luzca radiante. Es fundamental que ingieras todas las vitaminas y minerales requeridas por tu organismo. Una dieta pobre en nutrientes y vitaminas hará que tu piel se vea opaca y envejecida. Consume frutas y verduras.
Bebe mucha agua. El agua es sumamente importante para hidratar la piel. De 6 a 8 vasos diarios es una buena cantidad para mantener nuestra piel flexible e hidratada.
